domingo, 4 de noviembre de 2012
Frases prestadas- frase 29
"No puedo hacer mis días más largos, por eso me esfuerzo en hacerlos mejores"
CAMINOS SECUNDARIOS
El otro día un profesor preguntó en clase quienes se habían planteado en algún momento de la carrera cambiarse a otro estudio dejando todo aquello.
Del número total de alumnos que levantaron la mano no me
acuerdo, pero sí la cara de sorpresa que se le quedo al hombre que había hecho la pregunta al ver que no eran pocos.
Tras esto formuló una segunda a la cual cuatro
contestaron.
“¿Quiénes tenéis aquí una afición a la que dediquéis al
menos dos horas diarias?”
Eligió a uno de los que en esta ocasión alzaron su brazo y
le dijo una tercera,” ¿Cómo te sientes cuando estás haciendo ese “pasatiempo”?”
La intención de ese profesor
no era más que la de mostrarnos que, al igual que disfrutaba esa persona
con su hobby, lo mismo debíamos sentir con nuestro trabajo en aquella escuela.
No decía que nos dedicáramos exclusivamente a nuestros
estudios, pero sí que disfrutáramos trabajando y, a su vez, dejáramos hueco
para divertirnos y aprovechar nuestros años de universidad.
Yo, presente en esa situación como cualquier otro alumno que
tiene asistencia obligatoria, no pude evitar sentir un pequeño desacuerdo con
aquella teoría ya que las dudas sobre poder compaginar estudios con pasatiempos
me resultaba muy difícil de imaginar. Por lo demás, no me quedaba otra que
darle toda la razón a aquel personaje.
Hago malabares, esa es mi gran pasión desde hace años y el
poco tiempo libre que puedo sacar de mis quehaceres diarios lo aprovecho, sin
dudar un instante, en salir al parque de al lado de casa y practicar un poco.
Por experiencia sé que ese tiempo es muy reducido, por
desgracia la mayor parte de la semana, por no decir toda ella salvo sábados por
la mañana, la ocupan los trabajos de clase, entregas, asistencias etc.
Por mucho que quisiera aumentar el número de horas que tiene
un día, tengo que reconocer que este solo tiene 24, y que las obligaciones, por
mucho que me gusten, siguen siendo obligaciones y eso nunca se podrá comparar
con esa horita a la semana que, con mucho esfuerzo consigo para hacer lo que
realmente me apasiona y me llena.
Mi carrera me gusta, no tengo ninguna duda de que la he
elegido bien y, sinceramente, ni siquiera me he planteado dejarla por muy mal
que me fuera en algunos momentos. Pero mi carrera es mi obligación, y eso implica
que, cuando tengo oportunidad de separarme de ella para lanzar pelotas al aire
no me paro a pensarlo ni siquiera un momento.
La vida te permite desviarte por muchos caminos, e incluso
coger varios a la vez, así que, ¿Por qué contentarme con andar por la vía
principal de las obligaciones cuando hay una gran variedad de caminos
secundarios opcionales que te acaban llevando a un mismo sitio?
sábado, 3 de noviembre de 2012
Frases prestadas- frase 28
"Hablamos de matar el tiempo como si no fuera el tiempo el que nos mata a nosotros."
Alphonse Allais
martes, 23 de octubre de 2012
El hombre invisible
El hombre invisible se sentía solo. No destacaba sobre nadie
aunque, ¿Cómo iba a hacerlo si era invisible?
Tenía amigos, pero cuando estaba con ellos se sentía como un
espía más que como alguien del grupo.
Las mujeres no lo miraban, ninguna de ellas se fijaba en
aquel hombre transparente que no quería más que sentirse realmente apreciado
por alguien.
No entendía su situación, pero sabía que ahí estaba, no veía
nada malo en sí mismo, o mejor dicho, no veía en él nada diferente al resto de
personas pero aun así, algo tenía que pasar.
Si se ponía enfrente
del espejo, la gente no veía más que el reflejo de la habitación en vez de la
carne y huesos de su cuerpo, él en cambio, si se veía tal cual era.
El hombre invisible se sentía solo, y a consecuencia de
esto, no lograba sentirse cómodo dentro de ningún entorno. Si iba con sus
amigos, estos solo le recordaban su estado de transparencia, y si iba a algún
lugar por su cuenta, bueno, eso afirmaba sus sospechas.
Todo parecía oscuro en la vida del hombre invisible, nadie
salvo él valoraba tanto la compañía y poca gente además de él, vivía con ese
desagradable sentimiento de no tenerla realmente. Aun así, ya fuera por su
naturaleza humana o simplemente porque no le quedaba otra, no podía evitar
soñar en que allí, en aquel mundo que compartía con millones de personas, hubiera una mujer que pudiera ver lo invisible, alguien con quien encajar a la
perfección y poderse sentir así, solos, juntos.
sábado, 20 de octubre de 2012
Frases prestadas- frase 27
"La desgracia es algo con lo que tenemos que vivir a si que, asúmela, y se feliz."
R.L
R.L
lunes, 1 de octubre de 2012
Niebla
Miró hacia… bueno, la verdad es que no sabía cómo llamarlo
pero aun así su sorpresa ante tal grandiosidad y belleza hizo que se le parara
el corazón.
Era bello, lo más bonito que un hombre podía ver, en eso no cabía
duda, pero sin embargo, había algo mas, sentimiento, aquello por lo que no
podía dejar de ver aquel “paisaje en niebla”, aquel gran espacio que le hacía
sentir insignificante cortándole el aliento. Podía oír la música de las hojas
entrechocar debido a la acción del viento, las piedras rodar y caer por el
precipicio, las olas romperse contra los acantilados.
El olor a aire puro, ¿A qué olía? No lo sabía con claridad
pero sin embargo allí estaba aquel olor asociado al frio de primera hora de una
mañana con niebla.
Niebla que en esos momentos no le dejaba ver más allá de
unos metros de donde estaba situado, pero eso no le quitaba la sensación
que le había provocado ese lugar.
En su piel, las gotas de rocío mezcladas con el sudor le
refrescaban la larga caminata que había hecho para alcanzar esas alturas lejos
de la civilización y de cualquier cosa hecha por el hombre.
Cerró los ojos no sin esfuerzo por separar la vista de todo
aquello e intentó volver a notar su presencia en el mundo.
Nada importaba, nada podía pasar para que le quitaran ese
momento, solo existía la niebla y lo demás, eran cosas secundarias.
martes, 18 de septiembre de 2012
Epitafio deseado
Al principio creí que la vida era la familia, la gente que
te acompaña desde el principio y te ayuda a dar los primeros pasos, esas
personas por las que lo dejarías todo, mas tarde comprendí que de esta te acabas
separando tarde o temprano.
Luego fueron los estudios, la importancia de una buena preparación para alcanzar un buen futuro, pero, ¿De qué sirve el dinero y la sabiduría si con ello solo puedes disfrutar de la vejez?
Luego fueron los estudios, la importancia de una buena preparación para alcanzar un buen futuro, pero, ¿De qué sirve el dinero y la sabiduría si con ello solo puedes disfrutar de la vejez?
Las amistades, personas en las que confías y con las que te
sientes unido por causas varias. En un principio pensé en eso como vida pero
pronto descubrí que estas también se pierden por el tiempo y la distancia.
Los pensamientos, la personalidad, tu forma de ser ¿Quién te
puede asegurar que no los vas a perder con los años?
También llegue a pensar en el amor, no voy a negarlo. Pero eso
solo me provocó dolor por perdida de él, y en la mayoría de ocasiones por su
simple ausencia.
¿La salud? No digamos estupideces, a poca gente ahora le
preocupa eso, llegándolo a poner como último punto de su lista de prioridades.
¿La felicidad? No digamos obviedades eso se da por supuesto
pero ¿Qué es la vida?
Aprovechar el momento, sonreír de vez en cuando, recordar
viejas vivencias, crear otras nuevas, arriesgarse en algunos momentos y en
otros simplemente quedarse todo el día tumbado en el sofá, hacer amistades,
romper otras relaciones antaño importantes, planear una aventura y que esta
misma salga mal, preocuparse, entristecerse… pero salir adelante.
Todo esto es vida, todo aquello por lo que poder continuar,
si algo no sale como espero, lo próximo se disfrutara el doble, si algo sale
bien, es otra cosa más que añadir a mi colección de recuerdos y escusas por la
que poder poner, una vez me muera, “No me arrepentí de nada”.
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