lunes, 27 de marzo de 2017

Sinsentido 8


Lanzar las pelotas al aire y esperar a que caigan para volverlas a lanzar,

Luchar contra banderas, contra el temporal si cabe, no dejarse maltratar,

Valorarse antes, que nadie te impida pasar,

Marcar la base, seguir el ritmo hasta acabar,

Empezar de nuevo, que no te digan no podrás.

Esta vida son dos días, no hay tiempo a parar,

Descansar mientras disfrutas,

Guardar recuerdos, a nada renunciar,

Probar cosas nuevas, tener criterio, no dudar.

Siempre ser tú mismo,

Si alguien te transforma, que no sea para mal.

viernes, 24 de marzo de 2017

El teatro de la vida


Soy de callarme mis mierdas porque si las suelto me iría a pique.

De ser feliz aunque no lo sea, un estuche que guarda muchos rotuladores negros aunque por fuera parezcan de colores.

Escribir me ayuda a seguir adelante, es una manera de ordenar todo el jaleo que tengo por dentro, no soy optimista, no pienso bien de la gente, no confío con facilidad y tengo que reconocer que mi egocentrismo me supera.

Muestro un pesimismo claro en forma de broma aunque sea real, un derrotista que no piensa lo que dice y que cree que pocas cosas tienen arreglo.

Creo que la política fue el primer error de la humanidad, la necesidad de situarse por encima de los demás, que el dinero lo corrompe absolutamente todo y el poder lo tienen unos pocos que no lo merecen.

Creo que para los puestos de importancia la exigencia es mínima, que más del cincuenta por ciento de la población son una panda de gilipollas pero inteligentes, gente sin moral alguna que vale para tener éxito en un mundo que está hecho un desastre.

Creo que la educación en este país esta yéndose al garete debido a que no la controlan más que inútiles a los que no les importa nada más que la ganancia, creo que los propios trabajadores de la materia que podían hacer algo no lo hacen porque les da igual.

Creo que la vida no es más que un teatro en el que el mundo es el escenario y aquellos que nos rodean, el público al que agradar.

Nos pasamos nuestro día a día actuando ser alguien que no somos.

Actuamos ante nuestros padres en el papel de hijo perfecto, ante nuestros hermanos en el papel de hermano mayor, mediano o pequeño.

Tiramos del papel de pringado cuando hablamos del resto de familia o algún que otro grupo de amigos.

Ante los profesores y jefes, ser un adulto responsable, ante nuestra pareja, ser mejor que nadie, ante nuestros amigos, la preocupación hacia ellos y la despreocupación hacia ti.

Fingimos interés, sentir, hacemos creer que todo el mundo tienen un valor para ti, que dependemos de ellos.

De lo que pensamos a lo que mostramos hay un salto llamado respeto, sin él no existirían más que los monstruos de nuestro interior.

Por eso mantengo mi respeto hacia las opiniones contrarias a lo aquí plasmado, estas son mis creencias escritas de forma brusca y clara validas única y exclusivamente para mi, nada de lo mencionado tiene más valor  que el que le da cada uno.


Imagen sacada de internet

jueves, 9 de marzo de 2017

Adios


Oriol y Dakota, dos personajes que me han acompañado desde hace ya un tiempo, unos nombres de los que me apropié sin pedir permiso y a los que les he cogido cariño como si de dos personas reales se trataran.

Oriol, un entrañable idiota, un sensiblero que antepone el amor a sí mismo, que sufre y aprende, un romántico sin cura…

Dakota, una rompecorazones, un recuerdo, una idea, independiente, soñadora…

Dos personajes de una etapa pasada, de unos pensamientos que han cambiado con el tiempo, símbolo de algo en lo que no creo, protagonistas de un cuento de hadas, de una personalidad que no existe.

Es hora de dejarlos marchar.

Gracias chicos, me ayudasteis mucho en su momento, ahora solo me queda deciros, hasta nunca.

sábado, 4 de marzo de 2017

Sinsentido 7

Sin música no sería yo,
y yo sin yo no sabría ser,
ya que solo conozco mi forma de ver
mi personalidad mi voz.

Nos preocupamos más de la cuenta
sin fijarnos que nadie nos niega
una realidad que nos inventamos,
para diferenciarnos, estar asustados,
la música une a las personas,
los sentimientos quedan ahogados,
seas negro, blanco judío o cristiano
todo son etiquetas, ponérsela es lo malo.

Soy una persona eso es todo,
hombre o mujer no entra en el caso,
alguien a quien proteger del derecho ultrajado,
alguien que cierra los ojos ante una melodía
y sueña en vano.

Con una realidad fuera de ideologías,
fuera de grupos y estados,
al margen de diferenciaciones,
de autoflagelación, horrores pasados,
en los que nadie tiene que ver,
casi todos ya marcharon,
y los que quedan solo ven
prejuicios y problemas
sentimientos amargos,
en vez de la música que separa
al animal del ser humano.

Las melodías nadie las juzga,
ahí todo somos ...



sábado, 25 de febrero de 2017

Sinsentido 6

Gritando al aire me sumerjo entre los mares
donde no me detiene nadie.
Esa voz que uno siente
aunque normalmente calle.

Y es que quiero estar ausente
de ese deprimente valle,
ir contra corriente,
para qué ser alguien.

Pasear ante la luz inerte
de una luna menguante
sintiendo el frio de la noche,
viviendo lo que me place.

Como persona ser un desastre,
de libertad siempre presente,
ser autentico, un don nadie,
ser feliz del resto ausente.

Y gritar, y sentir, no callar,
nunca mentir.
Correr hasta palpitar,
rendir cuentas al final,
y nunca pagar porque la verdad,
nadie la quiere oír,
esa que dice que es más feliz
el que hace lo que quiere,
que quien se preocupa por aparentar.

Y bailar y llorar y beber
hasta sentir.
Que los sueños son realidad,
que la sangre puede hervir.
La tierra tiene lo que nos da,
solo hay que saber disfrutar
y nunca llorar,

nunca pedir.

jueves, 23 de febrero de 2017

Recuerdos del pasado (Vol 2/2)

Este segundo y último escrito hallado en el cajón de mis recuerdos fue escrito en el 2001, un cuentecito de los primeros a los que siguieron otros muchos de un principiante a escritor.

H


istoria del tigre que quería ser un ratón


Ërase una vez un tigre que los ratones se reían de él. ¿Por qué no podré ser un ratón dijo el tigre mirando a otro ratón que se reía. Entonces otro ratón que estaba dando clases de magia le oyó. Al ratón le dio pena y como estaba distraído le dijo el profesor ¿Juan a la esquina!. El ratón quería ayudar al tigre pero no sabía hacer esa clase de magia. El ratón Juan, que así era su nombre, se acercó al tigre y dijo: A lo mejor te puedo ayudar y dijo el tigre ¿Qué? Pues que te he oído y me ha dado tanta pena que he decidido ayudarte. Al tigre no le pareció mal que le ayudara el ratón y aceptó. Bien, este es mi plan, tu asustas a los ratones y yo me encargaré de lo demás. Entonces así hicieron, mientras el tigre asustaba a los ratones, que le costó, Juán aprovechó para entrar en el despacho del profesor para coger el papel donde escribía esa clase de magia. Después de haberla encontrado se largó y después de haber salido la leyó e hizo que se convirtiera en ratón.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

lunes, 20 de febrero de 2017

Recuerdos del pasado (Vol 1/2)

Escrito del 2002 encontrado hace poco en el cajón de mis recuerdos, de aquellas tenia la friolera de 8 añitos y lo dejo aquí tal cual está, nada de re ediciones.


LA MÁQUINA DEL TIEMPO


H
ace algún tiempo, como en 1559, un inventor intentaba convertir una nave muy pequeña en una muy grande por medio de un chip que había inventado él.

- Ojalá que esta nave que he hecho se convirtiera en una máquina del tiempo, pero he descubierto que es imposible, dijo. Bueno, no me queda mas remedio que tirarla, ¡esto es lo que voy a hacer!. Después de mi estupenda comida, que va a hacer mi robot, me acerco al contenedor y la tiro.
Pero cuando se acercó al contenedor, unos niños se acercaron y dijo uno:
-          ¡Mira que nave tan chula!, ¿la has hecho tu, señor?.
-          Si, dijo el inventor tan contento de que podía dedicarse a hacer juguetes.
Los niños, en cuanto lo cogieron, sin querer, le dieron al chip un golpe haciendo que se metiera mas dentro y que empezara acrecer con el juguete. ¡Era increíble! Que el sueño del inventor se había vuelto realidad, lo único es que no había metido el chip muy dentro.
-          Güay dijeron los niños ¿Cómo lo has hecho?
-          Es una máquina del tiempo, soy inventor ¿sabéis? Y me gustaría que vinierais conmigo al pasado ¿queréis?
-          Si, inventor, dijeron los niños.
-          Llamarme profesor, p0or cierto, ¿Cómo os llamáis?
-          Yo Rodri y mi amigo Sam.
-          Bueno, pues a qué esperamos? Todos dentro de la máquina del tiempo. ¿a dónde vamos? Yo siempre he querido ser caballero, así que nos vamos a la edad media ¿Vale?
-          ¡Si!
-          Pues allá va, Rodri, dale a esa palanca, Sam, dale a ese botón y a la Edad media.
-          ¡Bom!
-          ¿Qué ha pasado? ¿Dónde estamos?
-          Estamos en la Edad media chicos y por lo que veo ahí hay un caballero.
Era un caballero muy alto y muy cortés por lo que se veía. Estaba encima de un caballo y llevaba puesta su armadura.
Y por lo que veo ahí está el castillo con sus banderas, dijo el profesor. Pero antes de decir mas cosas, pasó por delante suyo una flecha y llegó a parar al combustible de la máquina.
-          ¡Oh no! Además que el caballero nos ha disparado, nos han dado en el combustible, dijo Sam.
-          Quietos ahí, no os escapéis, dijo el caballero.
-          Debí de traerme mis herramientas, porque sin ellas y sin nuevo combustible no puedo hacer nada dijo el inventor.
-          ¿Qué es eso?
-          Esto es una máquina del tiempo y tu nos la has estropeado.
-          Lo siento pero  ¿Eres un mago?
-          Pues claro que..si, si, soy un mago.
-          ¿Qué haces profesor?
-          Estoy intentando que se lo crea y seamos bienvenidos al castillo.
-          Bueno si eso te hace feliz hazlo, pero a nosotros no nos metas en esto.
-          Y ¿Quiénes son estos?
-          Son mis ayudantes.
-          Pues parece que nos ha metido en esto Sam.
-          Bueno, pues si sois quien decís ser, venid a Japenburgo, allí seréis bien invitados ¿Vale?
-          Si.
-          Te acordarás de ésta, te acordarás.
-          Lo siento, era lo único que podíamos hacer, y además ha funcionado ¿no?
-          Si, pero ¿Qué vamos a hacer con la máquina?
-          Tranquilo, el chip se puede sacar un poco y se volverá a su tamaño normal, ¿lo ves?.
-          ¿Cómo lo habéis hecho?
-          Somos magos, ¿Recuerdas?
-          Ah si.
-          Y ¿Qué vamos a hacer con el combustible?
-          Puedo hacer otro con monedas de plata que nos dará el Rey.
-          Bueno, ya hemos llegado, dijo el caballero. Vamos al castillo.
-          Oye caballero ¿tu crees que el rey nos dejará monedas de plata?
-          Si haces una prueba si,
-          Ah vale, gracias.
-          Bueno , ya hemos llegado al castillo
-          Eeee...., los de arriba, que llega un mago y no podemos esperar, es una misión importante.
-          ¿Quién es?
-          Raimon y tengo prisa.
-          Vale, ya abro.
-          Muchas gracias, y ahora a ver al Rey
-          ¿Cómo se llama el Rey?
-          Juanfom.
-          Hola alteza
-          Hola, hola, hola, éstos son magos que necesitan ayuda.
-          Lo que queremos es plata.
-          Vale, pero tenéis que matar al dragón que está en las colinas, ¿Vale?
-          Si, pero ¿Cómo vamos a matarle?
-          Eres mago ¿no?.
-          Si..si..claro, cómo se me podía haber olvidado.
-          ¿Qué vamos a hacer profesor?
-          Ya se me ocurrirá algo, y ahora callaos.
-          Señoría, ¿Nos podrías dar tres espadas?
-          Si claro, y ahora marchaos.
Los tres se fueron a las colinas pasando ríos y en cuanto llegaron los tres empezaron a temblar.
-          Grrrrrrrr....gruñó el dragón
-          Yyyyy....¿ahora?....¿Qué hacemos? ¡Tu dijiste que si al Rey, así que tu nos salvas del dragón!.
-          Vale, yo os salvaré con las espadas, pero vosotros le entretendréis.
-          ¿Y cómo le entretendremos?
-          Tirándole piedras, y ahora empecemos la caza del dragón.
-          ¡Tonto quémame!
-          No, ¡Quémame a mi!
-          ¡No, a mi!
La primera espada no se clava, así que ¡todos a la nave!, pero se va a estropear con las llamas. ¡Es verdad, las llamas rebotan en la nave y quemarían al dragón!, así que meteros en la nave y haced que la pegue una llamarada.
-          ¡Vale!
-          ¡Eh, dragón, estamos aquí!
-          Fffff.......
-          ¡Está funcionando!, ¡Se está quemando y se ha muerto!
-          Chicos, vámonos al castillo con la garra del dragón para que sepa que le hemos matado.
-          Bueno, ya hemos llegado
-          ¿Quién hay ahí abajo?
-          El mago con la pata del dragón
-          Vale, abro.
-          Hola alteza, ya hemos matado al dragón.
-          Y por matarle te daré las monedas, aquí tienes.
El profesor se pone a arreglar la nave para volver a casa, pasó una hora y por fin lo hizo.
-          ¡Lo hice!, ahora colocaros aquí y ya está. Todos a la nave.
-          ¡Bom!
-          Por fin en casa, dijo Rodri.
-          Bueno, nos tenemos que ir, ¡Adiós!
-          Y yo también, ¡Adiós!

FIN