miércoles, 26 de julio de 2017

Memorias 1

Nunca he sido muy de gente, la verdad es que por suerte o por desgracia, siempre me he sentido mas cómodo en la soledad que ofrece uno consigo mismo, que en compañía de personas que esperan un determinado comportamiento por mi parte.

Con esto no quiero decir que me guste estar solo, sigo siendo animal social y como tal, necesito la cercanía de otras personas para alcanzar lo que podría parecerse al sentimiento de felicidad.

En la vida me he cruzado con muchas personas buenas y grandes amigos con los que guardo muy buenos recuerdos, pero aun con esas, la soledad siempre ha sido el ámbito en el que puedo llegar a ser yo mismo sin ojos prejuiciosos ni criticas que me puedan influir en nada.

Soy una persona de lo más simple, incluso me han llegado a tachar de raro en más de una ocasión (cosa que en realidad no entiendo ya que yo me veo el normal en este mundo de locura e idiotez),  soy alguien despreocupado en todo lo que no me concierne,  aun creo en la bondad de las personas y en su suma gilipollez que lo destruye todo.

Escribo por el simple hecho de que me gusta, no busco gustar aunque si disfruto sabiendo que alguien me lee, escribo para ordenar esta cabezota que por desgracia nació con la maldición de pensar demasiado en cosas sin valor. Escribo para vaciar mi mente dejando que quien quiera pueda leerla llegando a conocerme fuera del teatro que es la vida.

Soy un mero espectador de lo que ocurre en el mundo, me quejo como cualquiera cuando el golpe me llega directamente a mí, me entristezco ante las injusticias que ocurren a nuestro alrededor y trato alejarme cuanto más de la política que creo que es el cáncer de este mundo.

No busco el hacer bien y eso me hace ver que, en cierto modo, estoy haciendo algo de mal, pero también creo que muchos de los problemas provienen de las discusiones entre dos bandos que opinan diferente, que no erróneo. Creo firmemente que si nadie se metiera en vida ajena todo iría mejor que ahora, aunque por desgracia también creo que para realizar un cambio en este mundo, uno no se puede quedar quieto y tienes que estar dispuesto a sacrificar parte de ti.

Pienso en las personas como lo que son, personas, me da exactamente igual su vida a no ser que entren en la mía, no busco nada en ellas aunque sí que trato de evitar perderlas a toda costa. La atracción sexual, como quien dice, es algo secundario no siendo nunca la razón de mis actos, creo que le damos más importancia al sexo que al propio trato con la persona, ambas son importantes pero solo una es imprescindible, ( eso sí, repito que soy animal y como tal no puedo desprenderme de mis instintos y necesidades.)

He llegado a un punto de mi vida en el que he perdido mucho y a muchos, en el que me he sentido despreciado como nunca creí llegar a hacerlo y amado de una forma totalmente irracional.  He cubierto los diversos papeles que me tocaba cubrir hasta el momento y ahora no dejo de pensar en lo que vendrá, esta nueva etapa.

Miro hacia atrás y mi mente se dirige hacia ciertas personas que por motivos de la vida se cruzaron en mi camino, pienso en todas aquellas experiencias que me han llevado a donde estoy ahora, esas personas ya siguieron sus propios caminos en direcciones que nunca se volverán a cruzar con el mío, otras se que pese a muy separados que estemos siempre seguiremos juntos, esas experiencias quedaran en el recuerdo renaciendo algunas en distinta compañía.

En una semana saldré de nuevo a caminar el camino de Santiago por mi propia cuenta esta vez no llegaré a la ciudad que le da el nombre, sino que me quedaré a medio camino, Santander, quince días que me servirán para limpiar el vacío, centrar mi vida, cansarme hasta olvidarme de todo aquello que creo que es importante para mí y seguir tirando para delante como hasta el momento he logrado hacer.

Quien crea que me conoce que no lo tenga tan seguro,  los juicios no dejan de estar hechos por personas imperfectas que solo ven lo que quieren y les dejan.

martes, 11 de julio de 2017

Sinsentido 13

Oídos sordos ante cualquier situación,
mais soy eu quien decide lo que vale y no,
ante una vida que es cuanto menos compleja.
Soy apolítico por decisión
de no decidir un grupo de ideales sin tener propia opinión,
por opinar que mi egocentrismo es el que vale y todo tiene su valor,
valorando el  momento,  la verdad nunca es certera.
Puedo estar en contra y a favor,
puedo ser alguien con éxito y un  perdedor,
el punto de vista no sigue un mismo patrón,
si alguien pregunta mi vida es perfecta.
Y mi egocentrismo seguirá siendo mi voz,
los ideales me dan igual sou eu quien soy yo,
oídos sordos sin más intención
que aprovechar mi vida que es mi sentencia.

lunes, 3 de julio de 2017

Sinsentido 12

Y ahora solo me queda escribir,
cantar para desalojar
mis pensamientos a punto de hervir,
mis entrañas al pos de estallar.
Tendré que aprender a vivir,
como viven los demás,
sin más intención que la de seguir,
con toda ella de esperar.
Esperar a que el tiempo diga,
esperar a que cure y siga,
esperar a entender que tu vida no es la mía,
esperar el cambio en mi día a día,
salir de la monotonía.
Y ahora solo me queda  escribir,
con el deseo de viajar,
poder olvidar, volver a sentir,
del futuro Dios dirá.
Yo no voy a insistir.

sábado, 1 de julio de 2017

Recuerdos de un sueño

Los olores de tierras lejanas,
los pies doloridos, las piernas cansadas.
Recuerdos que quedaron en eso,
solo sueños de algo que fue cierto,
la base es la misma, distinto el resto.
El tiempo lo cambio nada es eterno.
El bar de siempre se convirtió en terreno
de un solar donde no quedan restos,
de todo lo que allí se vivió, se bebió, cuántos te quieros,
de noches en las que el alcohol hablaba por uno, hablando en serio,
para olvidarlos a la mañana siguiente entre resacas y huecos.

La calle más abandonada,
solo hay coches donde antes se jugaba,
en la esquina donde fue mi primer beso
ahora hay contenedores y mean los perros.
La panadera ya murió, el local quedo desierto,
junto con sus olores del trabajo hecho.
Miles de tiendas y cafés nuevos,
no es el mismo sitio pese a serlo.
No siento el volver no, no lo siento,
el paisaje es el mismo y sin embargo el cambio es pleno,
volver a ese lugar que ya no existe
no es mejor ni peor pero es triste,
el cartel de lo que fue me da de pleno.

Quisiera volver atrás,
a esas tardes de invierno,
entre colegas y versos,
pensamientos de futuro, música, jaleo,
de esa juventud que sabia vivir
ahora solo veo recuerdos
pese a todo soy feliz,
la ciudad ya no está pero estuvo por un tiempo.

domingo, 18 de junio de 2017

Una mesa en un café


Allá en una esquinita del Café Macondo, se encuentra una mesa no diferente al resto,

puede que a nadie le llame la atención pero los sábados, sus usuarios la convierten en un lugar donde vuelan versos,

artistas por vocación u oficio comparten entre sí, experiencias donde la vida les ha mandado,

algunos vienen de cerca otros de lejos, nadie es ajeno, a esas horas, en ese espacio.

Soy poeta.

No, no lo soy para que me engaño.

Disfruto escribiendo y eso me ha llevado

a encontrarme con gente diversa de diversos lados.

En ese rinconcito de ese bar mencionado,

bailan recuerdos pensamientos y llantos,

alegrías y sonrisas, opiniones, cantos…

Todo en forma de poesía, arte, relatos…

Soy escritor…

no, no lo soy, no vuelvas a engañarte

soy solo un muchacho,

con ganas de aprender, compartir y descargar lo descargado,

ellos un grupo de diversos que en el mismo horario,

se reúnen en una mesa no diferente al resto,

(si no fuera por todo lo que en ella se ha escuchado)

Una mesa de artistas, culturetas, en ocasiones olvidados,

que grita la poesía sigue viva

que grita aquí estamos.

Disfrutamos al margen de opiniones.

Tan diferentes y a su vez tan humanos.




domingo, 4 de junio de 2017

Marina


      Uno no cree en el amor hasta que lo sufres, hasta que pese a todos los sentimientos encontrados no puedes dejar de pensar en ella.

Sin saber ni cómo ni por qué me encontraba de repente con ese libro en la mano, hacía ya mucho tiempo que mi mente no se había molestado en recordarlo.

No era un libro cualquiera, era un recuerdo, una época, una persona, Marina.

Un libro al que cogí un cariño especial en su momento, un libro en el que me quedan aun tres páginas para terminarlo. Que me tocó hondo, que me recuerda una historia con un final que no debió tener.

Somos responsables de nuestros actos y todos tenemos que aprender a vivir con sus consecuencias.

Había dejado atrás todo aquello, pero parecía que el pasado me perseguía. No quería olvidarlo, había aprendido a vivir con ello, me había convertido en quien considero alguien mejor, aquel chaval ya no existía  pese a ser el mismo.

Tampoco quería sentir de nuevo lo sentido en aquellos últimos días, sentirme como un gilipollas, infravalorarme sin razón alguna. El ultimo año…

No me considero buena persona, listo si, inteligente dependiendo del asunto, razonable en cuanto a mi razón se refiere, nunca sabré como se ve desde fuera, pero no buena persona.

Ese libro me llevaba a muy buenos recuerdos gobernado por uno muy malo.

Recuerdos que guardaba con cariño procurando que el rencor no los jodiera como chapapote en el mar.

Sin quererlo ni beberlo ahora lo tenía en mis manos y ese objeto de papel y tinta cobraba un gran valor para mí. El tiempo ha pasado, el futuro se ha convertido en presente siendo totalmente una incógnita, seguimos caminando,  ¿Qué tocará ahora?