miércoles, 10 de abril de 2013

3cientos60




Ayer asistí a una serie de charlas preparadas por las fiestas de mi escuela. Su nombre, 3cientos60, su objetivo una serie de exposiciones de seis minutos hechas por gente que hablaba de proyectos, trabajos, empresas o cualquier otra cosa que hubieran alcanzado por cuenta propia.
Allí hablaron arquitectos con diferentes salidas y estudiantes de arquitectura con diferentes ideas en mente que no tenían nada que ver con la carrera. Todos ellos emprendedores con algún objetivo por cumplir o ya cumplido.
Ellos simplemente subían al “escenario” y exponían lo que querían en un tiempo límite, que al final siempre se extendía, y a un número de personas bastante grande comparado con el lugar en el que se hacía.
Una chica habló de una página web que estaba haciendo para que las personas pudieran compartir coche, otro chico estaba montando un programa de sensibilización sobre los inmigrantes que eran detenidos en España, arquitectos dedicados a hacer archivos de datos recogiendo información de distintos sitios, un par de chicas que iniciaban un negocio de manualidades con lana y papel, un corto sobre una historia de miedo, un mago… todos ellos hacían distintas cosas pero esa noche les reunía una en común, la escuela, la FETSAC  y sus estudios de arquitectura.
Todos vivían o habían vivido el mismo “infierno” día a día producido por la carrera. Todos compartían la misma pasión por esta misma.
El ambiente, los alumnos de todos los cursos y algunos profesores (casualmente los que hacen bien su labor) unidos ante una misma situación. Un ambiente de buen rollo con cervezas y bocatas incluidos, un ambiente que te recargaba las pilas para continuar con la carrera y hacia que volvieras a estar orgulloso de estar en una escuela en el que todo no suele tener olor a rosas.

viernes, 5 de abril de 2013

El hombre es un ser extraordinario



Si de algo nos podemos sentir orgullosos los hombres es de haber creado la música. Es cierto que el hombre puede haber destruido la tierra desde que ella le adoptó, es cierto que el hombre ha creado las guerras y sabe cómo acabar con una ciudad entera lanzando solo un artefacto desde un avión, es cierto que somos capaces de torturar, matarnos los unos a los otros, beber hasta caer rendidos, robarle al pobre lo poco que tiene, maltratar animales y muchas cosas más. Pero eso no significa que el ser humano no sea algo extraordinario.
La música es el testigo perfecto de esta afirmación, si de algo nos podemos sentir orgullosos los humanos es de poder crear unos ritmos, unas tonalidades, unas melodías que permiten olvidarnos por un momento de todo lo malo que ocurre en nuestras vidas, que permite sentirnos por un momento que estamos en el paraíso del que fuimos expulsados, que nos permita ver por un momento el lado positivo de las cosas.
Y es que por un momento podemos pensar que somos libres, podemos soñar que nuestros sueños se harán realidad, podemos encontrar la felicidad en el sitio más oscuro de nuestro ser.
Es gracias a la música por lo que puedo asegurar que existe el alma, ya que si no, no podría explicar de dónde viene todo lo que siento al escuchar esas canciones que hacen que salga de mi cuerpo y me deje llevar por esa melodía que, aunque parezca mentira, ha creado el hombre.

sábado, 30 de marzo de 2013

Una mirada




Cierro los ojos y me encuentro sumergido en un silencio acompañado con la música que he elegido con antelación, se que en esos momentos estoy solo, pero me siento acompañado.
“Un olor, un sonido, una respiración”
Todos mis sentidos se agudizan, pero no precisamente para enterarme de lo que tengo a mí alrededor, ya he dicho antes que en estos momentos me encuentro solo en la habitación. No, mis sentidos se agudizan de tal modo que se meten dentro de mi cabeza y me llevan a reconocer murmullos que antaño fueron gritos.
“Un color difícil de describir, un silencio nada incómodo, un tembleque totalmente involuntario.”
Poco a poco estos murmullos van apareciendo en intervalos menores de tiempo, murmullos aleatorios, recuerdos estúpidos de un momento no tan estúpido.
“Una larga espera que mereció la pena, un abrazo fuerte y soñado, una sonrisa.”
No puedo evitar sorprenderme al verme transportado a todos esos lugares, esas horas que parecieron minutos, esos minutos que parecieron instantes.
“Unas manos sucias, unas personas sobre el barro, esas mismas bajo la lluvia.”
Poco a poco los detalles aleatorios, pero importantes, van siendo cada vez más frecuentes.
“Unos ojos, una caricia, una mirada.”
“Unas horas de descanso, un rencuentro, una mirada.”
“Unos supuestos puntos en los ojos, unas uñas extrañas, una mirada.”
“Un dolor de piernas después de un largo paseo, un entrelazar de manos, una mirada.”
“Un abrazo, un beso, una despedida.”
En ese momento abro los ojos volviéndome a encontrar solo, a oscuras con mi música, mis velas, y una imagen en mi cabeza. Sonrío.
“Un abrazo, un beso, pero no una despedida.”
Un hasta pronto.


jueves, 28 de marzo de 2013

Frases prestadas- frase 39

"Había descubierto que todo, lo bueno y lo malo, deja un vacío cuando se interrumpe. Pero si se trata de algo malo, el vacío va llenándose por sí solo. Mientras que el vacío de algo bueno sólo puede llenarse descubriendo algo mejor."

París era una fiesta, Ernest Hemingway