domingo, 13 de octubre de 2013

Rememoraciones

Un lugar cobra importancia por las personas que hay en él. No por el número de habitantes ni por la cantidad y altura de sus edificios, no por la extensión de terreno que ocupa ni por sus medios de transporte y opciones de empleo, cobra simple y llanamente importancia por la gente  que dejas atrás al irte.
El lugar no es solo el paisaje, los parques, las plazas… son los recuerdos que en ellos han existido. No es solo sus comidas típicas, sino con quien las has comido. No es solo el tiempo que has estado allí, sino la experiencia que éste te ha proporcionado en el camino.
El lugar es todas y cada una de las sonrisas inconscientes que se te marcan a fuego en la memoria, son esos momentos de silencio que guardan un cruce de miradas. Es un anochecer naranja tras el skyline de la ciudad en compañía de desconocidos, recién conocidos, y viejos amigos. Son los ratos de ver pasar el tiempo sentados en un banco cual abuelitos, horas y horas de caminata y piernas resentidas, descansos bien apreciados y utilizados.
Es una expresión de sorpresa al encontrarse algo poco esperado al girar la esquina, es perderse entre calles buscando un bar determinado, servirse de un mapa para poder orientarse, fijarse en la arquitectura de un edificio…  es cada una de las charlas que ahí han habido y habrán.
Un lugar cobra importancia en mis sentimientos y recuerdos con cada una de estas cosas y más, la ciudad pasa entonces de ser un nombre y un espacio en un mapa a algo mucho más, algo que solo yo puedo reconocer, unos colores que solo yo puedo ver, un aire que solo yo respiro, una luz que solo a mi me ciega, unos sonidos que solo a mi me parecen música.
¿Y a ti? ¿Qué es para ti el sitio de tus sueños, de tus recuerdos, de tu añoranza?
Fotógrafo- Pablo Sanchez en: http://www.flickr.com/photos/76276669@N07/


lunes, 7 de octubre de 2013

El baúl de los recuerdos




Una pelota, un cuaderno, una caja de muñecos, todo ello había formado parte de mi vida y todo ello iba a desaparecer de golpe bajo la escusa de que solo eran trastos que ocupaban un espacio valioso.
La limpieza general en mi familia era fulminante, lo que no se usaba se iba directamente a la basura o se regalaba. Lo que no se lograba a entender era que esos objetos, a los que etiquetaban como meras cosas inútiles, eran algo más que eso.
Una pelota regalada cuando todavía se celebraba la navidad con toda la familia, un cuaderno con los dibujos de cuando era pequeño, unos muñecos con los que me entretenía largas horas inventando todo tipo de historias.
Todas las cosas que el resto veía como inservibles, para mí eran el único puente hacia esos momentos de mi pasado, puente sin el cual esos recuerdos acabarían borrándose de mi memoria como un libro que no se vuelve a leer o una película que no se vuelve a ver.
Puede que  no sirvan para nada y que ocupen espacio necesario, pero eso mismo pasa con los álbumes de fotos que a todos nos gusta guardar y de vez en cuando echar un vistazo.
No puedo evitar tener que deshacerme de ellos, ya que se que en otras manos se le dará mejor uso que el de simples recuerdos, pero hay que reconocer que esas cosas sin aparente valor a plena vista, no son solo objetos.

martes, 1 de octubre de 2013

Frases prestadas de compañeros- frase 5

"Soy a la que le gusta el silencio, la que repele tactos como el de las servilletas o el terciopelo, la que mantiene cerrado el cajón de los secretos de su pájaro del alma […] Soy la que está ahí para pasar un buen rato, la que es un desastre en el amor y no por ello,  se rinde.”

 Mexy en: "Como Robinsones"-

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Salud, dinero, amor y... tiempo.



Salud
Se pararon en plena calle, o mejor dicho, la calle se paró ante ellos mientras seguían caminando el uno hacia el otro.
Ya no eran los mismos de aquella vez pero se reconocieron nada mas verse.
Él ya no era musculoso y de buen aspecto, había cambiado su porte alto y erguido por un bastón y una espalda ligeramente encorvada.
Ella, ya no tenía la piel tersa y suave, aunque para él seguía siendo tan bella como la primera vez que la vio.
Siguieron avanzando el uno hacia el otro no sabiendo cómo comportarse.
Dinero
Él ya tenía nietos estudiando distintas carreras y un hijo con trabajo fijo en cuya casa ahora vivía por no vivir en soledad. Ella, bueno, no debía llevar mala vida juzgando a plena vista.
Aun recordaba lo que no funcionó de todo aquello y se dio cuenta de cómo ese problema ahora ya no existía en sus vidas, cuando uno es joven el futuro es incierto, y mucho mas en aquella época de pobreza que por suerte su hijo no llegó a experimentar. Él, sin trabajo ni medios para ganarse la vida, no habría tenido ninguna posibilidad de seguir con aquella relación más utópica que real. No había habido ningún problema entre ellos, simplemente no pudo ser.
Amor
Los recuerdos de aquella noche se iban haciendo aun más intensos a medida que la distancia entre ellos se acortaba, para él había sido su primer amor del que nunca se había olvidado, un baile, una mirada y una noche que ni en sus sueños había podido repetir.
En el trascurso de esa noche, ella le había importado más que cualquier otra persona que conociera de antes, pero todo lo habían tenido en su contra, y ahora se arrepentía de no haberlo intentado.
Tiempo
Ahora se planteaba qué hubiera sido de sus vidas si hubieran seguido juntos como los dos habían querido, él había sido feliz, había conocido a otra persona que en un futuro se había convertido en su mujer y con la que había tenido al hijo que ahora le mantenía, pero aun así, siempre se había preguntado qué hubiera pasado si aquella noche no se hubiera quedado en aquella noche, si en ese momento se hubiera dado cuenta de que todo aquello merecía la pena. La miró a los ojos ya a apenas unos metros de distancia y tristemente se dio cuenta de la realidad, ella había sido el amor de su vida y lo había dejado marchar como si de un lio de una noche se tratara.
Ya no quedaba nada de aquello que se pudiera recuperar, ya era demasiado tarde, no había tiempo, bajó la cabeza y sus pasos se cruzaron como si ese encuentro no hubiera tenido lugar.
Salud, dinero, amor y tiempo. Poco  a poco la calle fue recuperando su velocidad a medida que ambos se alejaban el uno del otro como si nada de aquello hubiera ocurrido, como si de dos desconocidos se tratase, como si ese baile, esa mirada y esa noche, nunca hubiera existido más que en sus sueños y sus deseos.

jueves, 19 de septiembre de 2013

viernes, 13 de septiembre de 2013

Frases prestadas- frase 41

"La mayoría de las cosas tienen su orden y sentido.
La mayoría de las personas... no son cosas."
Anónimo

domingo, 1 de septiembre de 2013

Tierra de civiles



“Si no hubiera armas las guerras no serian posibles, si no hubiera guerras las armas no valdrían para nada y todas las inversiones hechas en ellas serian un gasto innecesario.”
R.L

Ningún país es capaz de mantener una guerra civil, no tiene los medios necesarios para ello. El recién autonombrado presidente de “Tierra de civiles” estaba ante un problema que le provocaría cambios en su futuro, no tenia medios para defenderse ante la guerrilla recién proclamada para echarle de su recién adjudicado puesto, tenia soldados, ya le siguieran por idolología política o simplemente por cumplir ordenes harían cuanto él pidiera sin ofrecer queja alguna, pero, a no ser que los mandara al frente a luchar contra sus hermanos con palos y piedras, aquella guerra no duraría más que unas semanas.
El presidente de “Tierra de civiles” estaba en esos momentos sentado ante su valiosa mesa de su confortable despacho pensando en cuál sería la forma de mantener su guerra contra la guerrilla que le estaba dando tantos problemas.
-¡RING! ¡RING! –Se incorporó para coger el teléfono y una sonrisa apareció en su cara nada mas descolgarlo, todos sus problemas se habían resuelto con una sola llamada, el presidente de “La unión de estados” estaba al otro lado ofreciéndole su ayuda armamentística.

Al otro lado de “Tierra de civiles” el capitán de la guerrilla se encontraba ante una situación parecida debatiéndose entre la rendición, y fin de la guerra, o el ataque masivo y totalmente suicida debido a su escasez de recursos. Estaba claro que no podían mantener durante mucho tiempo más aquella matanza, era hora de tirar las armas. Se levantó de las comodidades de su tienda de campaña justo en el momento en el que un mensajero le traía una carta con el sello de “La unión de estados”, la abrió y una sonrisa se le marcó en la cara, la ayuda había llegado, ya no había necesidad de un rendimiento, la guerra continuaba.