miércoles, 18 de marzo de 2015

Empezar de cero


Me gustaría gritar, pegarle a un muro, correr hasta el agotamiento.

Huir, separarme de todo lo conocido para no ser más que un extraño, un recién nacido cuyo futuro aun es incierto, inexperto, solo queda avanzar.

Me gustaría separarme de mis sentimientos, alienarme, llorar todo lo llorado en una vida para no necesitar hacerlo más.

Despreocuparme por todos y todo, ser egoísta, disfrutar de la vida ajeno al resto del mundo.

Ser solo yo y únicamente yo solo, abstraerme de miradas de otros, falsos juicios, prejuicios.

Volver a respirar el aire limpio de una nueva oportunidad, de un empezar de cero, un borrón y cuenta nueva, una segunda vida, renacer en otra persona dentro del mismo cuerpo.

martes, 10 de marzo de 2015

Una noche de verano


Para Oriol todo había sido perfecto, esa última semana con Dakota no había sido más que la guinda de un pastel que no podía saber mejor.

Día tras día había visto como pasaban las horas bajo su mirada, habían disfrutado como nunca antes, había dicho lo mucho que la quería en una pequeña terraza de una pequeña plaza, en lo que ella le miraba con los ojos vidriosos y la sonrisa en la cara, nunca olvidaría esa cara.

Se habían dicho que la distancia no importaría, que los kilómetros que les iban a separar no serian más que una pequeña piedra en el camino, nada de lo que preocuparse.

Fueron unos últimos días perfectos, o al menos para Oriol, puesto que Dakota ya sabía de antemano que no habría más.

Dakota tenía dudas de aquella relación desde antes de esos días, los ojos vidriosos de aquella noche de verano no eran más que una muestra física de ello malinterpretada por él. No estaba conforme con aquella relación pero se limitó a seguir el juego a una persona que no era consciente de aquello.

Dakota ya no estaba dispuesta a seguir con la relación, llevaba desde principio de verano con esas dudas, pero tampoco estaba dispuesta a afrontar la realidad de cara.

Se despidieron en la estación de tren con un largo beso. Él, creyendo que la volvería a ver después de haber pasado los mejores días de su vida, ella, sabiendo la verdad desde mucho antes  de haber vivido no otra cosa que una mentira en la que se lo había pasado bien.

Se cansó de la relación y decidió joderla antes que hablarlo como personas adultas.

lunes, 9 de marzo de 2015

Morderse la lengua


Morderse la lengua, tragarse el orgullo, asumir que, si es importante para ti debes dejarla marchar.

Apaciguar la rabia y el odio, saber convivir con ellas como si de otra extremidad se tratara, algo que nunca se va.

Olvidar el pasado, por muy inconcluso que esté, para dejar paso al futuro, no hacer caso a la incomprensión del presente, no hacer preguntas y mentirse a uno mismo diciéndose que no siempre las cosas tienen un por qué si la única persona que sabe de él no te lo da.

Olvidar, tratar de perdonar y pensar, que si de verdad la quieres, debes dejarla alejarse por mucho error que creas que esté cometiendo; que haya cometido.

Morderse la lengua, tragarse el orgullo, asumir que si es importante para ti, debes dejarla marchar.

jueves, 5 de marzo de 2015

Pozo sin fondo


















El dolor de los reprimidos,
el sabor de la muerte,
el nicho.
El calor de una vida sin frenos,
la suerte y el juego
 pareja de hecho.

Marcarse un objetivo,
una fuente que arde,
limita el desastre,
empiezas a darte
 el valor que una vez tuviste.

El dolor aun se siente,
para eso nunca es tarde,
aprender a vivir con él;
un arte
que canalizas a otra parte
para hacerte más fuerte y no caer,

en un pozo sin fondo.

martes, 24 de febrero de 2015

55838


Me llamo Slang Jugglerdeck, un nombre un tanto peculiar puesto que significa “jerga” y yo, sinceramente, no soy mucho de palabras, de hecho, no suelo hablar al menos que sea necesario.

Soy a ojos de los demás, alguien tímido, raro, aunque realmente es que no tengo nada que decir y me la sopla lo que opinen de mi, la vida por lo que a mí respecta es algo desagradable por lo que tenemos que pasar todos y de la cual, no hay más escapatoria que algo aún más desagradable.

¿Que por qué pienso eso? bueno, por el simple hecho de que me hicieron así, y es que al fin y al cabo, no soy más que un personaje escrito en una historia leída, una y otra vez, por personas que lo único que quieren es vérselas en mi pellejo sin sufrir daño alguno,y claro,al que le toca sufrir al final es a un servidor.

Todos los días vivo lo mismo, estoy en un continuo bucle en el que no hago más que repetir una y mil veces las mismas cosas, si elijo cambiar de camisa es porque el escritor de antemano decidió que fuera así, no puedo cambiar mi historia, pero a desgracia mía si memorizarla.

Por suerte el libro que me toca vivir no debió de tener éxito, no quiero ni imaginar cuántas veces me hubiera tocado repetir las mismas cosas si fuera un Best seller.

De momento solo me he despertado, vivido y muerto (de forma horripilante dicho sea de paso) un total de 55837 veces.

Mi lengua natal dependiendo de quién me lea es el español o el inglés, por lo que puedo decir que soy bilingüe o algo así ya que nunca puedo decidir entre las dos, o es la una, o la otra.

Esta es la número 55838 vez que me despierto en este mismo día, en esta misma cama, a esta misma hora, sabiendo todo lo que me va a ocurrir a continuación.

Vuelta siempre a lo mismo día, tras día tras día.

Lo extraño es que hasta el momento el escritor no me había dejado hablar directamente con vosotros, lo que demuestra que esta vez algo ha cambiado, puedo elegir.

No es que pueda elegir como una persona libre, es algo más bien momentáneo, el libre albedrio no existe entre estas páginas, solo existo cuando alguien me está leyendo y hasta ese momento, bueno, me sumerjo en una especie de sueño en el que me despierto en la misma mañana del mismo día que describe la página tres.

De momento solo puedo decir esto, me llamo Slang Jugglerdeck y espero que esta aventura, tantas veces vivida por mí, al menos os haga pasar un buen rato.


miércoles, 18 de febrero de 2015

Nada que olvidar


Fue un buen último año, ahora solo queda seguir adelante, sonreír, la vida continúa, recordar todo lo bueno tal cual fue, algo para nunca olvidar.

Estamos hechos para sacar de quicio las cosas que no tienen importancia y con ello, estropear lo que realmente si la tiene.

Me gusta recordar este ultimo año como lo que ha sido, un año con sus más y sus menos, pero un año que agradecer, no me avergüenzo de nada y menos siento arrepentimiento, fui feliz, lo fui mucho, y eso hizo que la caída fuera mayor y más dolorosa, pero aun así, mereció la pena.

No dejaré de sentir lo sentido ya fuera la mayor alegría o el peor de los odios, ese sentimiento es el que me hace ser quien soy ahora, no enterraré mi pasado, no lo convertiré en algo malo porque no lo fue, no pondré prioridad al peor de los finales porque al fin y al cabo solo fue eso, el final de un tiempo que no pudo ser mejor.

La vida pasa, la gente evoluciona y aprende de sus errores y experiencias. Yo no considero esto ningún error, fue lo que tuvo que ser, y después de un tiempo de lucha interna por fin he conseguido hacer las paces conmigo mismo.

Estoy orgulloso de todo lo vivido, lo bueno y lo malo, no guardo ningún rencor a nadie, al fin y al cabo, se que todo fue resultado de cabezonerías, la vida sigue, y con ella habrá nuevas vivencias.


Este año no ha sido ningún error, nada que añadir al cupo de cosas para olvidar, este año y medio ha sido genial y solo cruzo los dedos para volverme a encontrar con algo, al menos, parecido a lo que una vez tuve.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Madrid


Hay que reconocer que es una ciudad mágica, repleta de recuerdos buenos aunque ahora me generen tristeza.

Repleta de culturas, arte, museos, belleza, no una ciudad para habitar pero si una ciudad para vivir.

Cada vez que la recuerdo me saca la sonrisa de la cara y una lagrima me recorre la mejilla.

Recuerdo un libro de Zafón, “Marina”, en el que el protagonista al final, decide no volver a la ciudad que le crió por el simple hecho de no destruir los recuerdos que tenia de ella. Asumimos que todo cambia con el tiempo, pero eso no hace que sea más fácil el proceso de cambio.

Los lugares sufren una evolución continua que hacen que dejen de ser aquello que conocíamos.

Creo que, como el protagonista de esa historia, es mejor dejar las cosas tal cual las recordamos manteniendo así vivas esas experiencias de un lugar que ya no es el mismo.

Madrid, la ciudad de mis recuerdos, aquella a la que le guardo un cariño especial y a la que aun no estoy dispuesto a volver.

Me quedo con mis experiencias, mis días enteros disfrutando como nunca de unas calles que no creía que me fueran a enamorar, de mis recuerdos, de mis momentos, de una capital que en mi cabeza, aunque nunca lo reconocí, significó y aun significa mucho para mí.