martes, 20 de octubre de 2015

Una carpeta con música

Los buenos tiempos iluminados en la mente,
Recuerdos que te gustaría que regresaran,
Tirado en el sofá feliz y triste simultáneamente,
He crecido con las experiencias presentes y pasadas.

Soy quien soy, no puedo remediarlo,
Aprendo de mis errores, los he ido aceptando,
Trato de no repetirlo, trato de cambiarlo,
Ser un nuevo yo, orgulloso y mejorado.

Del amor nada sé para qué negarlo,
De la vida lo vivido y lo inventado,
De lo que no me incumbe me he despreocupado,
A los que les va bien les he envidiado
A los buenos les he imitado,
O eso es lo que hasta ahora he intentado,
Ya que no soy perfecto pero no estoy cansado.

Con mis peculiaridades que me hacen ser quien soy,
Mis experiencias, mis lágrimas, mis emociones,
Sentimientos que una vez pertenecieron a una realidad,
Y no a unas palabras escritas, unas oraciones
Que ahora guían mi vida y mis acciones.

No engaño a nadie, jugué, gané y perdí,
En una vida participe y desaparecí,
Ahora me dedico a vivir la mía, disfrutar y seguir,
Parando para mirar lo caminado,
lo reído, lo llorado,
lo sentido, lo odiado,
con un futuro desconocido, un largo trecho recorrido
y una carpeta  con música de mucho tiempo atrás que pone,

contando los días.

lunes, 12 de octubre de 2015

Fragmentos de literatura- "Rebelión en la granja" George Orwell




Los animales asombrados, pasaron su mirada del cerdo al hombre, y del hombre al cerdo; y, nuevamente, del cerdo al hombre; pero ya era imposible distinguir quién era uno y quién era otro.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Una canción a la espera


Todas las canciones hablan del amor, sobre cómo te hace sentir, la felicidad que te genera compartir con alguien tu vida y que ella la comparta contigo.

Amor, ese sentimiento buscado por todos.

Todas las canciones hablan del desamor, más dolorosas, pero a su vez más intensas. Más reales, más libres de pensamiento, más propias. Palabras sacadas del estómago y no de un estereotipo, una utopía.

Yo quiero cantar sobre la espera, la esperanza, el deseo, el sentirse cómodo con uno mismo, la belleza de la soledad, la importancia de una buena amistad, el disfrutar de la vida sabiendo que, algo como el amor, no depende de ti más que del destino. Ese destino aun por escribir, ese destino transformado en presente sin darte cuenta.

Quiero cantar sobre el camino, sobre las personas que te encuentras en él, sobre las posibles relaciones que pudieron ser pero no fueron y quedaron en un buen recuerdo.

Gritar en voz alta sobre la vida, hacer locuras, no solo fiesta sino también quedarse hasta las tantas en una azotea para ver la luna, bailar sin razón alguna en la calle, conocer gente sin preocuparte de lo que piensen sobre ti.

No depender de nadie y ser capaz de deprenderse de esa independencia cuando la espera llega a su fin. Coger todas las oportunidades que te da la vida, no hacer caso a la pereza, esconder el miedo y mostrar la valentía, echarle un par y darte más importancia a ti que a nadie.

Tocar hasta que salga el sol, hacer poesía sobre lo que te apasiona, descubrir que la espera no es tan dura, que el amor les llega a todos y recordar que tu viaje es lo importante y los recuerdos que llevas contigo, el equipaje mas valioso.

jueves, 1 de octubre de 2015

Cambios


Un cambio de aires, al calor, la humedad, el sol, el acento.

A las calles peatonales de suelos brillantes repletas de terrazas y vida diaria.

Un cambio de aires a nuevos quehaceres, nuevas personas que forman parte de tu vida.

Nuevos horarios, nueva música, comida típica y misma bebida sin necesidad de ser cambiada.

Nueva costa, nuevos paisajes, tradiciones, fiestas.

Una buena vida pasada y mejor vida presente, nuevas sensaciones.

Recuerdos de las personas que quedaron atrás, que están ahí y por suerte volveré a ver, siempre presentes.

La necesidad de empezar de cero, el orgullo de haberse atrevido, la suma de experiencias que te hacen crecer, aprender y sonreír al recordar.

Nuevas preocupaciones que se solucionan poco a poco, paso a paso.

Nueva ciudad, monumentos, museos, bares, iglesias, edificios, plazas, paseos, parques y espacios.

Un año de cambios, de mudanza.

Un año que promete, y quedara siempre ahí.

sábado, 26 de septiembre de 2015

Fragmentos de literatura- "Fahrenheit 451" Ray Bradbury




-¿Qué haces ahora?
-Sigo loca. La lluvia es agradable. Me encanta caminar bajo la lluvia [...]
-¿A qué te dedicas? ¿A andar por ahí probando todo una vez?
-A veces, dos.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Jappy

Este año se cierra tras de mi, temporalmente eso si, una etapa de mi vida abriendo otra en otro lugar, con otra gente muy distinta a la que estoy acostumbrado. Pienso que ya es hora de dar luz a ciertas preguntas.


JAPPY

Déjame que te cuente una historia que me contaba mi abuelo.

Un hombre va a la consulta de un psicólogo porque esta muy deprimido, piensa que la vida no merece la pena puesto que no encuentra en ella nada bueno por lo que sonreír, simplemente, ese hombre no es feliz.

El Psicólogo después de varias sesiones con él encuentra la receta perfecta para levantarle los ánimos a ese pobre hombre.

-Mire usted. –le dice el profesional. –ha llegado a la ciudad un payaso que dicen que es un fenómeno, que hace reír hasta al más desdichado de los desdichados, valla a verlo y me cuenta qué tal le ha ido.

El hombre, tras oír estas palabras,  rompe a llorar desconsoladamente.

-Perdone doctor, pero ese payaso al que usted me aconseja ir a ver soy yo mismo. –balbucea entre lágrimas.

Mi abuelo  contaba esta historia (no con estas palabras exactas) dejándonos siempre con la pregunta de ¿Quién anima al que se dedica a animar al resto? No hay que olvidar que tras el maquillaje de payaso, siempre sonriente, se oculta una persona normal que tiene problemas como todo el mundo, pero que, debido a su empleo, estos problemas no aparecen físicamente, quedan reprimidos.

Nadie sabe lo que siente realmente el payaso puesto que siempre pone buena cara, siempre hace, valga la redundancia, payasadas para animar al resto. Puertas para fuera todo va siempre de maravilla, mientras que la realidad puede ser todo lo contrario.

En la sociedad en la que vivimos tendemos a no exteriorizar nuestros sentimientos al fin y al cabo, no es como la gente espera que nos comportemos.

Tenemos siempre que sonreír, no quejarnos y hacer como si tu vida fuera buena cuando en realidad puede no serlo.

Todos llevamos nuestras máscaras en público y no hay que olvidar que detrás de estas se esconde una persona, nunca hay que olvidar que los payasos también lloran.