Los ojos veteranos de experiencias pasadas,
de miradas incansables
de personas olvidadas.
Orgulloso de cuanto tuvo y le rodeaba,
siempre feliz de haber vivido
en esos lugares que cuando era crio,
pasaban por una guerra que recordaba.
Él, poeta y escritor de nacimiento,
apasionado de sus letras y familia,
a la espalda un duro pasado, quién lo diría,
que con mucho trabajo y alegría
pasó de largo lo infranqueable.
Nunca se quejó, no iba consigo,
simplemente él era así, alguien amable,
rodeado de una mujer, hija y sobrinos,
a quienes él quería más que a nadie.
Los ojos veteranos de experiencias pasadas,
de miradas incansables
de personas olvidadas.
pero él no es una de ellas, yo le recuerdo,
y ahora solo puedo decir,
gracias, abuelo.
A mi abuelo- http://hercilla.blogspot.com.es/



