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miércoles, 9 de junio de 2021
viernes, 4 de junio de 2021
La escalera de Penrose, UBI SUNT (Publicación)
Me enorgullece anunciar que, tras algo más de dos años de trabajo, este proyecto llega a su fin con la publicación de mi libro, La escalera de Penrose, en formato tanto físico como digital.
Ya esta disponible en Amazon (link abajo)
jueves, 3 de junio de 2021
miércoles, 2 de junio de 2021
TREINTA Y DOS (El protector) FINAL
¿Crees
en el destino? ¿Crees que las personas nacen por alguna razón en especial? ¿Que
sus vidas tienen un objetivo?
Si
eres de los que piensan que tienes elección en tus actos, que no estás
predestinado sino que tú mismo marcas tus propios pasos, te invito a que sigas
haciéndolo.
Si
por el contrario crees en un libro ya escrito del que no tienes más opción que
descubrir su contenido, te diré que así es.
Nunca
te fíes de la palabra de una desconocida. Piensa por ti mismo. La ceguera es
mala lo mires por donde lo mires.
U.S
David entró sólo en el Midwife.
Le habían dicho de acompañarle pero él
se había limitado a rechazar el ofrecimiento sin saber muy bien por qué. Tras
mucha discusión habían quedado en reunirse después en su casa.
Le estaba esperando Andrea.
-Me alegra que por fin hayas venido.
–le dijo con una voz suave. El ambiente estaba en penumbra con ese aire de
misticismo que tan bien recordaba.
Sabiendo lo que ya sabía, David sintió
una extraña cercanía con la tatuadora.
-¿Está todo preparado?
-Las tintas de mi homóloga están ya
mezcladas con el vial que me disteis del anterior guardián. Todo perteneciente
a un mismo universo.
-¿No es peligroso que la sangre de dos
personas entre en mi cuerpo? –no iba a mentir, tenía miedo, pero a su vez no
tenía nada que perder. Ya no.
-No sentiste nada cuando yo uní la mía
con la tuya. –dijo señalando el tatuaje de la mariposa nocturna que tenía en el
antebrazo ya curado. La verdad es que no le había gustado que le escondieran
aquel dato en el momento de hacérselo.
-Ya hablaremos tú y yo de eso.
–caminaron hasta la parte de atrás. La habitación de la tela de araña y el
pavimento de damero seguía igual que como la había dejado. Allí, tal y como había
dicho Andrea, estaba todo preparado. La debían de haber avisado de su llegada.
–esta vez no tengo que tirar ningún dado ¿No?
-Esta vez se quién eres. Siéntate y
cuando estés listo empezaremos. Desabróchate la camisa, este dibujo irá en el
pecho.
-Tú sabías quién era Jaime desde un
principio. ¿Por qué no nos lo dijiste?
-Yo solo conozco la historia del Munin
al igual que cualquier otro tatuador. Nunca llegué a creer del todo en ella
hasta que apareciste, y de aquellas no conocía aún a su portador. Vosotros
erais sus amigos tengo entendido.
-Yo no diría tanto. –se sentó y se
quitó la camisa quedando a pecho descubierto. Andrea colocó la piel con el
cráneo de forma que pudiera verla en todo momento. –espera, ¿De aquellas? ¿Lo llegaste a conocer
después?
-No del todo, no el que tu conocías al
menos. Se pasó ayer por el Midwife, creo
que pertenecía al otro lado del Yelinas. –David se incorporó en ese momento
sorprendido. Andrea mientras seguía sacando todos los artilugios que iba a
necesitar.
-Espera ¿Qué?
-Son dos y no uno los mundos que se
han quedado sin protector por lo que vino a darme lo necesario para hacer un
tatuaje que cumpliera con la función para ambos.
Me dio un segundo vial con la sangre
del Jaime de este lado y unos cambios que quería hacer para el nuevo tatuaje.
-¿Nuevo tatuaje?
-El viejo lo tienen los desaparecidos,
es hora de hacer un pequeño cambio. –sacó un papel con un pequeño boceto y se
lo mostró.
-¿Estas de coña? Ante él se encontraba
el cráneo que tan bien conocía junto con un segundo dado la vuelta. En la
frente del girado 180 grados se podía ver la U y la S.
-Munin por fin tendrá a Hunin, la
memoria y el pensamiento unidos en una sola piel. La unión entre el mundo que
conocíamos y que sigue existiendo fuera de nuestro alcance y lo que nos
proveerá éste nuevo alejado del trascurso que suponíamos que iba a tener.
Munin lleva la carga del recuerdo del
pasado, Hunin la reacción del presente.
-¿Y por qué tiene que estar la U y la
S?
-Ubi Sunt nunca tuvo la culpa de las
barbaridades que se han hecho en su nombre. Es hora de que alguien lleve sus
iniciales con respeto.
-Ellos mataron a mis padres.
-Quienes les mataron fueron personas
movidas por una ideología ciega que ha pisado cuanto teníamos. No les ha
importado transformar el mundo en cenizas con tal de cumplir sus propósitos.
Ubi Sunt es equilibrio no caos como ellos se piensan, sus iniciales dejarán de
tener la importancia que le quieren dar para ser lo que realmente son.
Los desaparecidos juegan con la
esperanza de los que no tienen nada que perder. El Hunin con las iniciales de
la muerte marcará un propósito a las nuevas generaciones que lo hereden.
Recuperar un símbolo que una vez fue
de todos.
–El discurso no convenció del todo a
David pero vio en los ojos de Andrea que no tenía nada que hacer al respecto.
Volvió a tumbarse para que pudiera empezar a trabajar.
La tatuadora se levantó del taburete,
fue a donde tenía el toca discos y tras un momento de reflexión lo encendió. En
la sala comenzó a sonar “Piano man”
de Billy Joel invadiendo toda la sala.
La máquina para tatuar comenzó a
funcionar.
David despertó tumbado en el mismo
lugar. Parecía que se había quedado dormido en lo que le hacían el tatuaje. No
recordaba otra cosa que a Billy Joel. Ahora todo estaba en silencio.
Esperó a que la habitación terminara
de dar vueltas antes de incorporarse. Le escocía el pecho. Alguien que estaba a
su lado le pasó un espejo de mano. Ahí estaban, las dos calaveras una invertida
de la otra. Gracias, dijo devolviendo el espejo, solo que ahí no había ninguna
persona y él no tenía nada en las manos.
Intentó levantarse, vio cómo alguien
le ponía una jeringuilla en el brazo. En ese momento tropezó pero no llegó a
tocar el suelo. Andrea le estaba sosteniendo. Allí no había ninguna
jeringuilla.
-¿Estás bien? –le preguntó preocupada.
–has estado en parada cardiaca durante unos quince minutos. No sabía qué hacer,
has empezado a convulsionar en cuanto he acabado el tatuaje.
El mareo se le había pasado. Veía todo
con claridad pero a su vez no paraba de ver y sentir cosas que no estaban allí.
Un olor a maría, un montón de voces
hablándole a la vez, una caricia, un silencio demasiado repentino como para
resultar agradable…
Miró al frente y vio una escalera solo
que ya no estaba allí.
-¿David? ¿Puedes escucharme? Tu cuerpo
debe estar percibiendo varias realidades al mismo tiempo. Igual me pasó a mí
cuando morí en la arista, te acabarás acostumbrando, trata de centrarte en tu yo
de ahora.
La escuchaba con total claridad. La
sentía sujetarle para que no callera al suelo pero a su vez dudaba de que eso
mismo le estuviera ocurriendo a él.
“El traspaso del tatuaje conlleva el
traspaso de la relación intima con el cosmos que tiene el protector de la
escalera.” –oyó cómo salían esas palabras de su boca, ¿O era de la boca de S.J?
En ese momento descubrió que ni siquiera Jara se acordaba de su propio nombre,
solo de sus iniciales. ¿O eran las suyas propias? Era difícil centrarse, sabía
perfectamente quién era pero a su vez también estaba seguro de ser otras
personas. Sabía, sin miedo a equivocarse, dónde estaba pero no sabía decantarse
por un solo lugar.
Andrea le volvió a sentar en la silla,
¿O estaba caminando por la calle Junto a su tía y a Alex?
-Resiste, he llamado a Irene para que
venga. Se ve que la relación del Munin con la escalera es más fuerte que la
Saturnia con la arista. Resiste.
David volvió a ver la escalera. ¿La
había visto? Se levantó en ese momento y en contra de lo que le decía Andrea
salió del local dejándose el bastón en el proceso.
-Dile a Irene y a Alex que estamos
bien. Que no se preocupen. Creyó decirle a la tatuadora.
No sabe cuánto tiempo estuvo caminando
por las calles vacías de Salamanca. Debido a los inesperados bombardeos entre
las mayores potencias mundiales la gente no se atrevía a salir de sus casas por
miedo a que esa guerra llegara hasta allí.
Había habido revuelo en supermercados
por miedo a una futura falta de abastecimiento.
La gente se estaba preparando para lo
peor.
Poco a poco la mente de David se fue
calmando quedándose solo con las imágenes que a él le interesaban.
Se encontraba fantásticamente. Toda la
tristeza y cansancio de aquellos días se había visto reducida a una pequeña
parte de su ahora múltiple ser.
Caminó decidido sin saber por dónde
iba pero sí hacia dónde. Tan pronto se vio en la calle como en un momento se
vio metido en las alcantarillas de la ciudad. ¿Eran las alcantarillas?
“En
el siglo IV a.C, el pueblo celta sintió la necesidad de asentarse en esta zona.
De aquellas el sector central de la cuenca del Duero, la llamada región de
Vaccea, era un territorio que daba una oportunidad de confort y fácil acceso a
sus necesidades.
Fundaron
Helmántica, lo que sería en un futuro Salamanca.
Se
asentaron exactamente en el Cerro de San Vicente, ya sabes, cerca de donde está
ahora el hospital universitario.”
Las palabras de Jaime le resonaron por
la cabeza. ¿O las había dicho él?
Vio que las paredes del túnel
cambiaron a una mampostería de piedra lisa digna de los mejores castillos de
Europa. Estaba todo iluminado con antorchas, él mismo tenía una en sus manos
que había cogido de la pared. Al fondo se encontraba una enorme puerta de
madera.
David se paró un momento muy
consciente de qué le esperaba detrás. En cierto modo ya había cruzado y estaba
esperando a su propia llegada al otro lado.
Se acercó a ella y empujó. Los goznes
sonaron al moverse.
La sala a la que tuvo acceso le dejó
la boca abierta. Ante él se encontraba una enorme cueva con sus estalactitas y
estalagmitas. Parecía iluminada de forma natural aunque no tenía muy claro de
dónde provenía la luz.
En el centro de la sala, se encontraba
una enorme escalera de piedra de unos seis metros de ancho que daba a parar a
un descansillo desde el que se bifurcaba en dos, derecha e izquierda.
Vio cómo esas dos secciones llegaban
hasta el techo y a su vez otros dos tramos llegaban desde lo que parecía el
piso inferior a donde estaban ellos mismos.
David tuvo la certeza de que ahí no
había ni piso de arriba ni de abajo, sino un único piso.
-Bienvenido. –oyó que le decían, ¿O lo
había dicho él mismo? Jaime se encontraba de pie junto a él. –se que al
principio es desconcertante tanta información dada de golpe.
-¿Jaime?
-No soy el que tú conoces y a su vez
viví todo lo que él vivió. Verás, para que la escalera siempre tenga un
protector, éste tiene que poder generarse en todos los universos, por lo que el
heredero siempre es un humano normal y corriente.
Todos esos recuerdos y sentimientos
que tienes ahora y que no son tuyos se ven multiplicados cuando no tienes
manera de diferenciarlos. Tú sabes en todo momento quién soy yo, quién es Jara
o quién eres tú. Para nosotros todos somos Jaime, todos somos el mismo.
Cuando heredé esta maldición no pude
resistirla. La heroína me hacía inhibirme de la realidad, hacía que esto fuera más
llevadero pero a su vez hacía que no cumpliera con mi misión.
Siento mucho haberos metido en esto. A Álvaro,
a Borja, a Carlos, a Iván, a ti.
–Se le veía distinto. Más cuerdo.
Adivinando sus pensamientos Jaime contestó.
-El colapso hizo que este mundo se
alejara del resto de universos. Con el cierre de los puntos de cruce aquí me
siento yo mismo. No siento a ninguno de mis homólogos y ninguno me siente a mí.
Yo soy yo después de mucho tiempo. Por desgracia tengo que volver a mi
universo. Por más que se aleje este mundo la escalera lo seguirá uniendo a
todos y cada uno de ellos.
Solo quería hablar contigo antes de
irme. Portarás la marca hasta que nosotros desaparezcamos y con ello aparezcan
los nuevos propietarios de ella. Contigo aparece la marca del Hunin, la doble
marca del protector de no una sino dos escaleras.
-No entiendo. ¿Cómo se supone que voy
a poder proteger un mundo al que ya no tengo acceso? ¿Y qué ocurre con todos
los mundos procedentes de las futuras nuevas matronas?
-Es por eso por lo que decidimos darte
la localización de la escalera. Siéntete libre de usarla. Tu vínculo con los
dos universos hará que siempre puedas volver a ellos al igual que yo soy capaz
de volver al mío.
Con respecto a los futuros nuevos
mundos también quedan a tu cuidado hasta que el siguiente protector aparezca.
Una generación no es tiempo suficiente como para que las diferencias entre universos
sean notables por lo que no te darán más trabajo. En el momento de devolver el
don, dale tu sangre a un heredero se la darás a todos, ya que todos son uno. De
la marca del Munin se encargarán los tatuadores ya que el Hunin solo te
pertenece a ti, guardián de dos.
De todas formas este mundo es el que
pende de un hilo. Los Desaparecidos borraron el sistema que estaba impuesto
para poder crear el suyo propio. Cada matrona se convertirá a partir de ahora
en una lucha por el poder.
Con el colapso han demostrado que
están dispuestos a cualquier cosa con tal de conseguir sus propósitos. Si
ocurrieran más distorsiones de este tipo el cosmos se vería envuelto en un
desorden del que no podría salir. Hay que evitar eso a toda costa.
Protege la escalera, protege la marca,
y ayuda a los no nacidos a proteger el cosmos. Te espera un futuro complicado
pero eres muy capaz de conseguir lo que te propongas y tienes a personas a tu
alrededor que harán más ligera la carga. Ahora tengo que volver a mi hogar. –Se
le acercó y le dio un abrazo. David sintió lo que los dos estaban sintiendo. La
conexión de ser uno y dos al mismo tiempo.
Se dio media vuelta y subió por la
escalera.
-Perdona de nuevo por todos los
problemas que he causado. –dijo antes de desaparecer.
Según salió a la calle vio que ya era
noche cerrada.
El teléfono móvil comenzó a sonar. Era
Alex, debía de llamar para ver qué tal estaba. Debía de estar preocupada
después de haber desaparecido sin decir nada. Ahora volvía a sentirse él mismo.
-Hola.
-¿Se puede saber dónde estabas? Andrea
nos dijo que habías muerto y luego cuando llegamos por lo visto te habías
marchado de allí por tu propio pie. ¿La encontraste? La escalera digo.
David se quedó un momento callado.
-No. Siento decir que es como
describió Jara. Por lo visto solo los herederos pueden saber su localización.
-¿Y qué has estado haciendo hasta
ahora? Bueno da igual. –dijo antes de que pudiera contestar. –tenemos un
problema. Acaba de llamarnos Adriana y Andrea. Por lo visto ha ocurrido una
nueva Matrona y se ha abierto un punto de cruce. Puedes adivinar dónde. Adri se
ha convertido en la nueva gemela del Yelinas. Los Desaparecidos han debido de
enterarse también.
David soltó un suspiro. El mundo se
había ido a la mierda pero sintió un aire de felicidad que hacía mucho que no
sentía.
-Vamos para allá. Se limitó a decir
mientras cogía su petaca y bebía un trago de ginebra.
jueves, 27 de mayo de 2021
miércoles, 26 de mayo de 2021
TREINTA Y UNO (Jaime)
La gente no piensa
por sí misma, prefiere que se lo den pensado.
La gente no
respeta, la gente sigue a ciegas una ideología que no comprende, compra los
packs ideológicos esté de acuerdo o no con ellos, sin ni siquiera analizarlos.
La libertad de
pensamiento está en peligro y así es como todos los extremismos comienzan.
U.S
David se dirigió a la puerta. Alguien
estaba llamando al timbre con insistencia. Cuando hubo mirado quién era en la
mirilla, bajó el arma y abrió.
-¿Qué son esas prisas? –Alex entró
rápidamente apartándole a un lado.
Él volvió a cerrar.
-¿Has leído esto? –le preguntó
enseñándole el libro que tenía entre sus manos. “Leyendas de Helmántica”, con
todo lo ocurrido se había olvidado por completo.
Habían pasado dos días desde el
entierro de sus padres. Había estado viviendo en su casa desde entonces. Todos
le habían dejado su espacio, incluida su tía quien solo aparecía de vez en
cuando para dormir y saber cómo se encontraba.
Cogió el libro interesado en su
contenido, quería tener la mente ocupada.
–será mejor que lo leas. Tranquilo yo
te espero.
Ambos se dirigieron al salón. Alex se
dio cuenta de que David había estado durmiendo en el sofá.
-Tanto en su dormitorio como en el mío
hay demasiados recuerdos. –le dijo. Las puertas de la casa estaban cerradas,
solo la cocina, los cuartos de baño y el salón parecían estar habitados.
Se sentaron, David abrió el libro por
donde estaba marcado, y comenzó a leer.
-¿Cuál es tu teoría? –preguntó una vez
hubo acabado. Alex se había limitado a esperar a su lado. –el hombre sabio
parece tener el Munin. Parecía ser
conocedor de la localización de la escalera, o eso nos hace creer el cuento
pero, ¿Qué sacamos con eso?
-He pensado mucho en ello. Digamos que
una de las normas base de los universos paralelos es que todos los puntos de
cruce tienen sus gemelos ¿No? Si consideramos que la escalera es también un
punto de cruce, solo que en vez de estar unido a dos universos lo está con
absolutamente todos, ¿No es de extrañar que también tenga sus propios
protectores?
-Creía que por eso mismo la ciudad era
propensa a generar más no nacidos de lo habitual.
-¿Y si estuviéramos equivocados en esa
afirmación? ¿Y si realmente existiera un protector de la escalera pero que está
escondido bajo un pacto de silencio entre aquellos que cumplen la misma labor?
Y si los no nacidos no fueran otra cosa que otro muro del cortafuegos.
-No entiendo ¿Estas insinuando que
Jaime era un “guardián de la escalera” y que tanto los gemelos como los
tatuadores lo sabían?
-Estoy diciendo que desde que existen
los atlas existen los tatuajes identificativos que, no solo hacen la función de
documento de identidad, sino que además nos unen íntimamente con los universos.
De ahí la sangre de los tatuadores ¿Recuerdas?
Esa sintonía cuántica los gemelos la
tienen por naturaleza y los tatuadores la consiguen tras la experiencia de
muerte dentro de la arista.
Los no nacidos y las personas normales
por otra parte, la tenemos que recibir por medio de los tatuajes. Por eso
existe la Pavonia, una forma de heredar un don, la llave para abrir los puntos
de cruce sin necesidad de un gemelo.
Las puertas enfrentadas son el gremio
de los gemelos, la papisa el de los tatuadores. ¿No te has planteado qué significa el Munin?
-El tatuaje del protector de la
escalera.
–Alex asintió con una sonrisa.
-El Munin sin embargo ya hemos visto
que no es como ninguno de estos tatuajes, requiere que sea heredado. También
sabemos que es más antiguo que los propios Atlas si hacemos caso a este
manuscrito.
He estado pensando mucho en ello. El
hecho de que el Munin se pase de unos a otros implica que no es simplemente
identificativo, como ocurre con las puertas o la papisa, el Munin tiene que
ofrecer algo más ya que si no, no necesitaríamos ni la piel ni el vial.
Tampoco es como la Saturnia porque
entonces solo necesitaríamos la sangre y las tintas de la tatuadora para que
esta nos pasara parte de su don. No, el Munin requiere el don de su anterior
predecesor.
El trabajo de los gemelos en los
puntos de cruce es de nacimiento. Cuando unos gemelos mueren o son demasiado
viejos para hacer correctamente su labor, de repente aparece de forma natural
un predecesor, o sea dos personas, uno para cada universo.
¿Pero qué ocurriría si solo muriera
uno de los dos gemelos?
Ese caso es muy particular pero ambos
sabemos que puede ocurrir. En ese momento la solución es fácil, se jubila el
gemelo restante y aparecen dos nuevos para remplazarles. La naturaleza se
autorregula sola. Con la escalera en cambio…
Suponiendo que esta tenga el mismo
protector en absolutamente todos los universos, no es raro pensar que uno de
ellos muera cada cierto tiempo sin afectar al resto. Ahí el hecho de estar
jubilando a todos y generando nuevos
protectores cada vez que muere uno es imposible.
Es ahí cuando he caído en la cuenta.
¿Por qué un no nacido heredaría el Munin del anterior guardián llevándose
consigo su don?
El no nacido no es más que un reserva,
alguien que está en el banquillo y que entra en juego en lo que el protagonista
principal se prepara. El no nacido toma el relevo del que ha muerto hasta que
una nueva generación de protectores de la escalera aparece. Es entonces, cuando
el Munin es devuelto a los descendientes verdaderos con el vínculo heredado por
sangre del anterior.
Sé que son todo suposiciones pero tienes
que admitir que todo encaja. –David la miró fijamente. La había estado
escuchando todo ese tiempo tratando de no perderse por el camino.
-Es cierto que suena factible, pero
¿Jaime? ¿En serio? ¿Ese yonqui, protector de la escalera?
-También tuve mis dudas hasta que
Adriana me habló de Susana ayer. La relación que tienen los gemelos entre sí es
más cercana que la que tiene una persona con sus homólogos. Un ciudadano normal
no llega a saber de la existencia de ellos en toda su vida, y aunque así fuera,
el trato sería el mismo que si fueran dos personas distintas.
Por lo visto con los gemelos no pasa
eso. Los gemelos literalmente son la misma persona. Comparten absolutamente
todo, pensamientos, experiencias… todo. Adriana me dijo que Susana a veces
llegaba a hablar en plural cuando se refería a sí misma y que en ocasiones se confundía
y creía que habían pasado algunas cosas en ese lado que realmente habían pasado
en el otro.
Imagínate, se liaba cuando compartía
mente solo con una gemela. No quiero pensar que ocurriría multiplicado por
infinito. Tiene que ser para volverse loco. No me extraña que recurriera a la
química para perder parte de esa conexión.
David miró el libro, lo tenía abierto
por el título de la leyenda. “La escalera perdida del rectorado” Iván debió de
darse cuenta de la relación entre el hombre Sabio y Jaime. Debió unir los
puntos al ver que el tatuaje que tantas
veces habíamos visto cuando eran niños era en realidad la prueba de que Jaime
conocía la localización de la escalera.
David entendió en ese momento el
entresijo en el que se había visto envuelto. No podía decir a nadie lo que
había descubierto ya que eso hubiera implicado poner en peligro a la única
persona, junto con su novia Jess, que había estado con él todo ese tiempo.
Había decidido dar su vida antes que
traicionar a un amigo por miserable que éste fuera.
-¿Dónde nos deja esto?
-Donde siempre hemos estado. Tienes
que tomar el relevo del Munin hasta que la nueva generación de guardianes
aparezca. –Esta vez fue Santiago el que habló. Él e Irene estaban de pie en la
puerta. Su tía seguía con las llaves aún en las manos. –lo que ha dicho Alex es
cierto salvo por lo de que Jaime comparte conciencia con infinitos universos.
Por suerte eso no es del todo cierto. El guardián solo tiene relación con los
universos cercanos, es decir todos aquellos que tienen puntos de cruce en su
mundo. No son pocos, llegan a ser millones de hecho, pero no infinitos. La
generación de Jaime no pudo resistir ese nivel de estrés y recurrió a la
heroína para ralentizar la actividad cerebral.
Sabiendo que eso le acabaría pasando
factura se acercó a vosotros, los no nacidos de Salamanca, aquellos que le
tomaríais el relevo en caso de que ocurriera algo. No tuvo en cuenta que por
efecto rebote tus amigos se verían envueltos en la misma mierda que tomaba él.
–todos miraron a S.J.
-Tú quién eres. –exigieron saber David
y Alex al mismo tiempo.
Jara se desabrochó la camisa. En su
pecho se encontraba el tatuaje del cráneo perfectamente visible.
-Lo que te ocurrió a ti me ocurrió en
su día a mí. –Irene dio un paso atrás sorprendida.
-Espera, ¿Tú sabes dónde está la
escalera?
-Eso solo lo sabe Jaime y lo sabrá su
heredero. Yo solo guardo el símbolo hasta que aparezca su nuevo dueño. El
paradero de la escalera me resulta desconocido, puedo sentirla pero no lo
suficiente como para localizarla.
-¿Nos llevas vigilando todo este
tiempo? –Irene parecía enfadada.
-Jaime me dijo que necesitaríais mi
ayuda para conseguir el material de Gabriel y Galán. Me avisó de que te
mandaría hacia mí. Me limité a esperar a que vinierais y ayudaros.
-¿Por qué no nos dijiste nada hasta
este momento?
-Porque como ya os he dicho ni
siquiera yo sé el paradero de la escalera y a vosotros tampoco os corresponde
saberlo. Mi trabajo era asegurar que David cumpliera su propósito. De nada os
sirve saber quién es Jaime. El saberlo solo le hubiera puesto más en peligro si
Los Desaparecidos llegaban a atraparos como ocurrió con Andrea.
-Los desaparecidos se hicieron con
otro Munin. –cayó en la cuenta David. Pasaron al otro lado a través del Yelinas
para hacerse con todo lo necesario.
-El Yelinas está cerrado, ya no existe
ningún punto de cruce en este mundo, es imposible que podamos hacer algo.
–Irene parecía preocupada. -¿Qué ocurrirá si consiguen traspasar el tatuaje a
uno de ellos?
-No van a poder hacerlo ya que creen
que es como la Saturnia. No guardaron la sangre de Jaime cuando lo mataron. Creen
que solo es necesaria la tinta especial de la tatuadora. Simplemente le arrancaron el tatuaje para
hacer la réplica exacta.
Además, siento decirte que el Jaime
que murió para que tú huyeras era en realidad el de este universo, el que tanto
Iván como tú conocíais. Cruzó al otro lado cuando tú lo hiciste para poder
prepararte para lo que iba a venir. Después de haber conseguido el Munin del
Jaime del universo de Ávila, eso sí.
-Pero no entiendo, ¿Entonces están
buscando las tintas de la tatuadora equivocada? –S.J asintió. Irene y él se
sentaron.
-Todo empezó cuando Alex llegó a Salamanca
y conoció a Iván. Iván se vio envuelto en ese momento en un mundillo que antes
era desconocido para él.
Iván llamó la atención de Los
Desaparecidos quienes le contrataron en contra de su voluntad y le dieron ese
libro que tienes en tus manos. Para ellos en un principio no tenía ningún
valor, un documento que simplemente hace referencia a la escalera sin añadir
ningún dato valioso. No al menos para ellos.
Iván se dio cuenta de quién era Jaime
y debido a eso se acabó suicidando no encontrando otra salida.
La tarde en la que fuiste al piso de
Jaime fue la misma tarde que ellos encontraron el diario de Iván y vieron
entonces la importancia del libro de leyendas. Al igual que vosotros sumaron
dos más dos y descubrieron quién era Jaime realmente. No esperaron para ponerse
a buscarle.
Puesto que en este mundo estaba
desaparecido fueron a por el Jaime del otro lado de Ávila. Ahí le pillaron
desprevenido pero antes de morir logró llegar al palacio del rey niño.
Fue en ese palacio donde el Jaime de
este universo se hizo con el Munin y el vial de sangre.
Cruzó el Yelinas para encontrarse
contigo y darte la piel y el aviso de que te encontraras conmigo sin saber que
eso iba a ser lo último que haría. Su objetivo era que tú tomaras el relevo por
todos los medios.
-¿Pero entonces qué ocurre con este mundo?
También se ha quedado sin protector. –a David le parecía haber comprendido
todo. Se estaba acostumbrando a las conversaciones de aquel tipo.
-Eso es algo que desconozco. Ni Jaime
ni yo esperábamos que muriera en el patio de escuelas y se hicieran con su
tatuaje. Mucho menos predijimos el colapso con el que nos quedaríamos
encerrados en este lado.
Igualmente tenemos los materiales para
hacer el traspaso inicial.
Todos se quedaron en silencio. Había sido
demasiada información en muy poco tiempo. Pensaran lo que pensaran S.J tenía
razón, solo les quedaba una cosa por hacer.
En una televisión de una casa sonaban
las noticias.
“Estados Unidos
ha respondido a los misiles lanzados por Rusia. Europa sigue debatiendo qué
hacer ante una situación tan inesperada por todos”







