domingo, 18 de junio de 2017

Una mesa en un café


Allá en una esquinita del Café Macondo, se encuentra una mesa no diferente al resto,

puede que a nadie le llame la atención pero los sábados, sus usuarios la convierten en un lugar donde vuelan versos,

artistas por vocación u oficio comparten entre sí, experiencias donde la vida les ha mandado,

algunos vienen de cerca otros de lejos, nadie es ajeno, a esas horas, en ese espacio.

Soy poeta.

No, no lo soy para que me engaño.

Disfruto escribiendo y eso me ha llevado

a encontrarme con gente diversa de diversos lados.

En ese rinconcito de ese bar mencionado,

bailan recuerdos pensamientos y llantos,

alegrías y sonrisas, opiniones, cantos…

Todo en forma de poesía, arte, relatos…

Soy escritor…

no, no lo soy, no vuelvas a engañarte

soy solo un muchacho,

con ganas de aprender, compartir y descargar lo descargado,

ellos un grupo de diversos que en el mismo horario,

se reúnen en una mesa no diferente al resto,

(si no fuera por todo lo que en ella se ha escuchado)

Una mesa de artistas, culturetas, en ocasiones olvidados,

que grita la poesía sigue viva

que grita aquí estamos.

Disfrutamos al margen de opiniones.

Tan diferentes y a su vez tan humanos.




1 comentario:

  1. Hacía tiempo que no te veía compañero de letras! Muy hermosas están siendo tus entradas, hay un interesante giro en la temática. Un abrazo!

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