Gilipollas, las mujeres nos vuelven gilipollas, ya puedes ser el
hombre más listo, independiente y con más amor propio del mundo, que si se te
cruza por tu camino una mujer, lo único que pasas a ser de repente es un
gilipollas y si no, es que aun no te has cruzado con la mujer adecuada.
Las sagradas escrituras dicen que Dios hizo a la mujer a partir de
la costilla de Adán, pero mi opinión personal es que Adán fue creado a partir
del cerebro de Eva, de esta forma, cuando la mujer se encuentra con el hombre,
esta reclama lo que es suyo dejándole a él sin facultades para pensar ni
reaccionar de forma adecuada.
No nos importa reconocerlo, a mí al menos no, y de hecho, la
palabra romanticismo fue creada aplicada al hombre para evitar llamarlo de otra
forma.
El hombre de repente, como quien no quiere la cosa, se convierte
en un ser totalmente dependiente del sexo opuesto y ve necesario demostrarlo
con actos que vistos desde fuera se catalogarían como estupideces y ñoñerías.
Gilipollas, las mujeres nos vuelven gilipollas y es que no debemos
olvidar, que debido a una mujer, Troya ardió hasta los cimientos, la ciudad más
fortificada jamás construida destruida porque al fin y al cabo, todos llevamos
una parte de ese cerebro de Adán.
Has pintado a la mujer pérfida y lista. Las hay de muchos "colores" como los hombres, no crees Rendan?
ResponderEliminarTambién hay mujeres que se dejan manipular por los hombres, mujeres sometidas, desposeìdas de dignidad...
Un abrazo :)
Sí,coincido con Chusa...quizás el protagonista de este escrito haya pasado por experiencias más dolorosas..
ResponderEliminarEl amor nos saca lo mejor de nosotr@s, nos desinhibe, nos libera...
ResponderEliminarEn algún lugar leí: se enamoró como se enamoran las mujeres inteligentes, como una idiota. Mi querido, Rendan, tod@s caemos.
Un abrazo, amigo.
Es que las mujeres tenemos un poder increíble ... besos
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